Un Faro Creativo.
En algún rincón de la mente, la creatividad reposa, como una fuerza silenciosa, llena de posibilidades y prosa.
Podríamos HABITAR junto a ella, en nuestro día a día,
y hacernos de un refugio lleno de curiosidad que nos guíe y sea firme faro...
La creación es nuestro faro iluminado, entregandonos, al hacer la posibilidad de que se disipen los miedos que pudieran ir asomando,
crear sin expactivas (confiando en esa luz), nos devuelve a lugares seguros, donde siempre hay aromas, colores, texturas y algo nuevo por donde explorar y navegar.
CREER en la expresión y en CREAR es buscar la costa y volver a casa en calma,
donde los juicios no existen, y el alma se descansa.
Dejándonos abrazar por la imaginación, y la luz de nuestro faro interno, fácilmente todo tomará el rumbo correcto en perfecta sincronía con nuestro ser y con los tiempos de los procesos...
La creación es el arte de HABITAR nuestra esencia,
un viaje sin retorno hacia la más pura presencia.
Habitar ese espacio creativo es descubrirnos plenos, gánicos y llenos de certezas; confiados de adentrarnos con cada nuevo proyecto en nuevas aguas y nuevos mares. Armando la ruta, el rumbo... poco a poco viendo como la luz del faro se hace más y más nítida.
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